martes, 13 de diciembre de 2011

En qué me quedé?





Y bueno.
Han pasado ya siete meses desde que el famoso Serums 2011 comenzó. Estamos a fin de año y las cosas que han pasado a lo largo de este tiempillo han sido bastante radicales por no llamarles salvajes.

El caserío en el que vivo se llama Huayllagual. Está ubicado a 3,220 msnm en el distrito de Asunción, provincia de Cajamarca. Realmente es un lugar bastante retirado de lo que llamamos comunmente civilización, no hay ni tiendas, ni telefonos ni nada que pueda hacerte pensar que sigues viviendo el mismo estilo de vida al que estabas acostumbrado. De hecho, Huayllagual es una cachetada a la cotidianeidad de la ciudad, paradojicamente. Y les diré por qué.

Pensar en la sierra peruana o de cualquier otro país, creo yo, nos trae ideas de verdísimos paisajes recargados de enormes eucaliptos que nos saludan con las narices colgando, con los pulmones inundando la vasta extensión del paisaje coronado por figurillas que, distantes, dibujan las siluetas de serenos campesinos. Almenos yo raramente traté alguna vez de imaginarme o predecir lo que serían las actividades recreativas de los campesinos, o almenos sus actividades cotidianas, sus preocupaciones, su manera de perder el tiempo. Esta vez ya no tengo muchas dudas, mas aún muchas cosas por conocer.

Básicamente dos cosas: Los hombres, el fútbol (para variar)
Las mujeres, tejer.

Ok, acabamos de mencionar las actividades de ocio.
Las siguientes son las principales, es decir las económicas.

Hombres: Arar el campo.
Mujeres: Llevar a los animales a comer pasto.(Pastar? Pastear?)

La mujer se lleva la peor parte creo yo. Porque aparte de llevar a los animales tempranísimo a comer, tiene que cuidar a los hijos, quienes se convierten en compañeros de este oficio. Los resultados son predecibles: niños descuidados y desnutridos.

Bueno agreguemos también que sólo algunas viviendas cuentan con luz eléctrica. Paradójicamente, el puesto de salud en el que trabajo (el único de Huayllagual), no cuenta con luz eléctrica, así que las posibilidades de entretenimiento son limitadas.

No, no me molesta.

Es por eso que opino que para los que se llenan la boca hablando de la rutina de la ciudad, pues he aquí el colmo. Se imaginan que escapar al campo les hará cambiar de aires. Pues yo mas bien creo que si quieres huir de tus problemas, con ir al campo sólo lograrás pensar más en ellos. Ve a él cuando mas bien quieras concentrarte en algo en particular.

En fn, cosas así.

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